El consumo de pollo en Argentina se equiparó al de carne vacuna en un 37,5% para cada uno debido al fuerte aumento de precios de la vaca, un cambio histórico en el país carnívoro, según datos revelados en un móvil a la carnicería Pollo Rindo.
La periodista Lola Cardonelli mostró cortes populares como pollo entero de 3,5 a 4,5 kilos por 16.000 a 19.000 pesos, pata y muslo a 3.950 pesos el kilo, pechuga deshuesada a 17.000 pesos el kilo aprox y churrasquitos a 16.500 pesos el kilo. La suprema lidera ventas por dietas y alto contenido proteico.
Explosión en ventas de garritas de pollo a 3.300 pesos el kilo, con 25 a 30 unidades por kilo, ricas en colágeno para guisos o hervidas. La vendedora confirmó que hace dos años empezaron a venderse por cajas, algo impensado antes, impulsado puramente por la crisis económica.
El conductor criticó duramente la situación, ironizando sobre quienes defienden las garritas como "parásitos que no laburan" y no entienden la responsabilidad de un hogar. Recordó declaraciones de empresarios sugiriendo acostumbrarse al pollo, rechazando que la carne vacuna sea "exclusiva" en Argentina.
En esta carnicería solo de pollo y cerdo, el pollo domina ventas sobre el cerdo, reflejando la búsqueda desesperada de proteínas baratas ante la caída del consumo de vaca.