Nahuel Gallo, el gendarme retenido, declara que sigue encerrado mentalmente y pide no bajar los brazos para ayudar a los 24 extranjeros aún cautivos.
Explica que no cuenta las atrocidades vividas porque necesita tiempo para procesar casi 15 meses aislado, sin contacto con familia, institución ni país.
Afirma defender siempre la bandera argentina y cantar el himno con orgullo, respondiendo a extranjeros que le preguntaban por su patriotismo.
Panelistas comentan que Gallo tuiteó sobre estar secuestrado dos años, aunque aclaran que estuvo preso, cuestionando si preferiría quedarse en el rodeo por bajos sueldos de gendarmes en Argentina.