Nahuel Gallo, el gendarme argentino liberado tras 440 días de detención en Venezuela, pidió tiempo para procesar lo vivido junto a su familia y adaptarse al país que cambió en 15 meses.
Los periodistas Tiago Bulacios y Karin destacaron la emoción en su conferencia de prensa, donde Gallo enfatizó que no se siente libre mientras sus compañeros presos políticos permanezcan en Venezuela y agradeció a los venezolanos que lo ayudaron pese a las torturas psicológicas en la prisión C1.
Gallo relató cómo fabricó una bandera argentina con jabón celeste y blanco para mantener su identidad, sin visitas ni sol, comiendo mal y temiendo por su vida diaria. Se lo vio delgado pero entero, necesitando contención psicológica y estudios médicos.
Los reporteros esperan que pronto hable más cuando se sienta cómodo, priorizando su reencuentro familiar y recuperación.