Nahuel Gallo, el gendarme argentino liberado tras 448 días en la cárcel El Rodeo de Venezuela, dio sus primeras declaraciones desde el Edificio Sentinela, acompañado por la ministra de Seguridad Monteoliva, el canciller Pablo Quirno y el jefe de Gendarmería. Ratificó que mantiene su cargo y expresó alivio por reencontrarse con su hijo de tres años.
Gallo describió El Rodeo 1 como un lugar de tortura psicológica, con 24 extranjeros aún detenidos en incertidumbre, y reveló que su fortaleza mental vino de pensar en su hijo. Hizo una bandera argentina con jabón derretido y se sintió usado como ficha de cambio hasta el final.
Pidió por la liberación de presos políticos en Venezuela, incluyendo venezolanos que lo ayudaron sin visitas ni llamadas, y mencionó al argentino Germán Darío Giuliani, preso desde mayo pasado. Se siente encerrado mentalmente hasta que liberen a los demás y no detalló atrocidades por shock reciente.
Los conductores destacaron la imagen conmovedora del reencuentro con su hijo y el valor de sus palabras en medio del trauma, subrayando la huella imborrable.