Nahuel Gallo, el gendarme argentino liberado tras casi 450 días preso en Venezuela, está a punto de hablar por primera vez en público en el Edificio Sentinela.
Tras casi 48 horas en Argentina, pasó exámenes médicos y psicológicos, cenó con su familia incluyendo asado y milanesa con papas fritas junto a su esposa e hijo, momento clave para su recuperación emocional según los médicos.
Desea volver a trabajar como gendarme en Buenos Aires, trasladado desde Mendoza, bajo seguimiento pero en vida normal; el juez federal Sebastián Ramos le pidió declarar testimonialmente sobre violaciones de derechos humanos en Venezuela para la causa contra Nicolás Maduro.
Posible reunión con el presidente, condecoración y conferencia con Patricia Bullrich y jefe de Gendarmería Claudio Brillar para retomar vida normal.