Nahuel Gallo, el gendarme argentino liberado tras 448 días secuestrado en la prisión venezolana El Rodeo 1, dio sus primeras declaraciones públicas en el edificio Sentinela, acompañado por la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva. Describió el penal como un lugar de torturas psicológicas extremas, donde estuvo incomunicado sin visitas ni llamadas, sostenido solo por su fortaleza mental y el pensamiento en su hijo.
Gallo enfatizó que no se siente libre aún porque su mente permanece encerrada hasta que liberen a los otros 24 extranjeros detenidos injustamente. Pidió tiempo para no contar las atrocidades vividas, agradeció a venezolanos que lo ayudaron con lo poco que tenían, y especialmente a todas las instituciones argentinas, el Estado nacional y organismos internacionales como Estados Unidos e Italia que presionaron por su liberación.
Su esposa, María Alejandra Gómez, publicó un emotivo mensaje defendiendo sus palabras, destacando su integridad, amor de padre y dignidad intacta pese al infierno vivido, y criticó a quienes minimizan su sufrimiento sin empatía. El panel aclaró que Gallo no está preso en el edificio Sentinela, sino alojado cómodamente cerca de la Casa Rosada para su recuperación psicológica y médica.
El reportero en vivo desde Sentinela, Prósperi, confirmó que Gallo lo llamó "su casa y su familia", refutando rumores de retención. Será citado sin fecha por el juez federal Sergio Ramos en la causa contra Nicolás Maduro por torturas, una vez recuperado, y se reunirá con el presidente Javier Milei para ser condecorado por representar al país ante un "gobierno enemigo".
Existe una denuncia de Waldo Wolf contra Maduro y Diosdado Cabello por atrocidades, donde Gallo declarará cuando esté en condiciones físicas, psicológicas y relevado del secreto profesional por su rol como gendarme.