Nahuel Gallo, liberado tras 448 días secuestrado en Venezuela, dio sus primeras palabras públicas en el edificio Sentinela, acompañado por la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva y el titular de la Fuerza, en un breve comunicado sin aceptar preguntas de la prensa.
Gallo describió la prisión El Rodeo 1 como un lugar de torturas psicológicas, resaltó su fortaleza mental sostenida por el pensamiento en su hijo y la ayuda de venezolanos, pese a la incomunicación total para extranjeros; aún se siente encerrado mentalmente hasta que liberen a los 24 extranjeros restantes.
Pidió tiempo para relatar las atrocidades vividas, agradeció al Estado argentino, organismos internacionales y venezolanos que lo ayudaron; su esposa María Alejandra Gómez posteó defendiendo su verdad, criticando a quienes minimizan su dolor y destacando su integridad y dignidad.
Gallo permanece en el edificio Sentinela detrás de Comodoro Py con comodidades para su familia mientras recibe atención psicológica y médica, negando que esté encerrado como en Venezuela.