El cabo primero de Gendarmería Nahuel Gallo ofreció su testimonio en una conferencia de prensa en el Edificio Centinela del Ministerio de Seguridad tras 448 días detenido en Venezuela, acompañado por funcionarios como el jefe de Gendarmería Claudio Brilloni y el canciller, sin la presencia de Patricia Bullrich.
Brilloni confirmó que Gallo mantiene su condición de personal en actividad, recibe acompañamiento psicológico y médico, incluyendo ergometría para evaluar su rendimiento físico como maratonista, y expresó que volverá pronto a competir. El canciller destacó el trabajo incansable del gobierno argentino para su liberación, con apoyo de Estados Unidos, Italia, Israel y el Foro Penal, y anunció que seguirán gestionando la libertad de Germán Giuliani, otro argentino detenido en Venezuela.
Gallo relató las duras condiciones en la prisión Rodeo 1, descrita como un lugar de tortura psicológica, con 24 extranjeros aún presos de diversas nacionalidades, incomunicados y sin visitas. Pidió a medios internacionales, ONGs y organizaciones no olvidar a los presos políticos venezolanos ni a los detenidos en otros penales como C1, enfatizando su incertidumbre diaria y fortaleza mental por su hijo.
Emocionado, Gallo contó cómo defendió su bandera argentina, cantó el himno y fabricó una con jabón para sentirse en casa, rechazando acusaciones injustas y solicitando tiempo para asimilar la información tras 15 meses aislado. Agradeció a todas las instituciones, incluyendo la AFA, que lo ayudaron.
En el estudio de De una, el panel transmitió en vivo la conferencia, donde un periodista preguntó al canciller sobre la ausencia de cables diplomáticos durante la gestión anterior, según afirmó la diputada Marcela Pagano; el funcionario respondió que se hicieron todas las gestiones necesarias.