El canciller destacó el trabajo incansable del gobierno argentino, con gestiones diplomáticas y apoyo de Estados Unidos, Italia, Israel y Foro Penal, para lograr su liberación. Anunció que Argentina continuará con la misma determinación para liberar a Germán Giuliani, otro argentino detenido en Venezuela, reafirmando que el país no abandona a sus ciudadanos.
Gallo agradeció al Ministerio de Seguridad, Gendarmería y el Estado argentino por su apoyo desde el primer momento. Relató las duras condiciones en la prisión Rodeo 1, describiéndola como un lugar de tortura psicológica, incertidumbre constante y falta de comunicación, donde compartió con presos de 35 nacionalidades.
Exhortó a los medios internacionales, ONG y gobiernos a no olvidar a los 24 extranjeros restantes en Rodeo 1 y otros penales venezolanos, pidiendo presión para su liberación. Admitió que aún no está listo para detallar atrocidades vividas, necesita tiempo para recuperarse física y mentalmente, y resaltó su orgullo patrio, incluso fabricando una bandera argentina con jabón en cautiverio.
La conferencia concluyó sin preguntas; conductores en estudio destacaron su fortaleza mental y el acompañamiento recibido, conectando con un reportero en Gendarmería que confirmó el fin del acto.