Los cocineros continúan preparando la coliflor al horno desarmada en flores para evitar el olor sulfuroso y la hinchazón que causa hervirla. La condimentan con aceite de oliva, ajo, sal, pimienta, pimentón o curry, y la masajean bien para que absorban todos los sabores.
La llevan al horno a máxima temperatura por 15 o 20 minutos hasta que quede tierna, destacando sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Intercalan bromas sobre masajear verduras, referencias a Mirta y charlas sobre estrés en la vida diaria.
Pasan al boñato, primo hermano de la batata con color más lindo, que se pincha y cocina en microondas tapado 4 o 5 minutos o en horno. Lo sazonan con sal, pimienta y aceite, lo saltean para dorar por un lado y sugieren caramelizarlo con manteca, azúcar o miel.
Conversan sobre regalos de cumpleaños, la llegada de la invitada Gonza, mensajes del público con emojis de fuego, chances de Locho comparado con Timor Ocho, y la anécdota de Natulalo en Ecuador haciéndose pasar por su hermana gemela en el trabajo y hasta con un novio en el colegio.
Al final, agregan miel al boñato que va quedando listo y proponen acompañar la coliflor con carne, panceta o lomito ahumado para un dorado rosadito.