Carniceros de distintos puntos reportan aumentos en la carne de hasta 9% desde el sábado, culpando a dólar, inundaciones, sequías y ahora exportaciones, con escasez que complica el abastecimiento.
Los clientes siguen comprando pero reducen volumen, optando por cortes más baratos como cuadril o combinando con pollo y cerdo; carnicerías ofrecen combos familiares, pagos en cuotas sin interés, descuentos en efectivo y cuentas a fin de mes para retener ventas.
En Loma del Mirador, el kilo de asado cuesta 20.500 pesos, considerado accesible frente a otros productos; se observa fenómeno de compra fraccionada de media res entre vecinos, como en 2025, para estirar presupuestos familiares.
Los dueños absorben subas lo más posible sin trasladar todo al consumidor, priorizando volumen de ventas sobre márgenes altos, aunque la proteína vacuna sigue siendo demandada pese a precios crecientes.