Doce activistas de Greenpeace traspasaron la reja perimetral del Congreso con pancartas e inodoros en la escalinata para protestar contra la modificación de la ley de glaciares, exigiendo proteger el agua dulce.
Fueron detenidos y trasladados a la sede de Madariaga. Nueve mujeres ya recuperaron la libertad, quedan tres hombres. No se les notificaron cargos penales.
Manuela, una activista, explicó que la acción fue pacífica para pedir a senadores que voten en contra de la ley que protege 17.000 glaciares y el agua de 7 millones de argentinos, evitando explotación minera en áreas periglaciares.
Marcelo Pinto reportó desde el lugar que las liberaciones se hicieron de a dos, con demoras en el procedimiento. Greenpeace seguirá presionando vía web y redes para defender la ley de glaciares ante la sesión de senadores.
El clima alrededor del Congreso fue tenso pese a la fuerte custodia policial, con activistas burlado el enrejado.