Esta mañana, activistas de Greenpeace irrumpieron en el Congreso colgándose de las rejas con inodoros, en protesta contra la ley de glaciares y en defensa del cuidado del agua.
La policía los detuvo tras pasar la valla. Hubo incidentes con la prensa, incluyendo un camarógrafo de un canal colega que fue golpeado e internado, aunque ya está bien.
Los manifestantes fueron liberados después. Este episodio forma parte de la hiperactividad en el Congreso por el debate de la ley.