El equipo se lava las manos y limpia utensilios para evitar contaminación cruzada con gluten, recordando que una mínima contaminación causa enfermedad en celíacos. Inician la receta de pollito con champiñones y hongos portobello.
Cortan los hongos en cuartos, debatiendo si lavarlos o no: unos usan cepillo, otros los sumergen, pero coinciden en lavarlos por la tierrita pese al 95% de agua que tienen. Gise sugiere dejar los grandes enteros para que se luzcan.
Calientan sartén a fuego fuerte para caramelizar los hongos sin sal ni agua extra, agregando aceite y opcional pimienta. Insisten en que los hongos toquen la sartén caliente para no soltar agua y lograr caramelización rápida.
En medio de risas, bromean sobre "cucarachas que no se salen", barbas y hacer inyecciones, manteniendo un tono casual y profesional mientras evitan errores comunes en la cocina sin gluten.