Los participantes de Gran Hermano continúan el desafío culinario preparando platos para sus restaurantes imaginarios. Joaquín hace tostadas en forma de corazón y huevos fritos, mientras cita proverbios motivacionales como "Las derrotas no me hacen menos valiosa, me hacen más fuerte" para animar a Joaquina.
Hablan de celos por Cachete y filosofan sobre perder en el juego. Luego, describen sus conceptos: un bar en zona sur con show callejero de González Catán, otro vintage con mobiliario de mercado de pulgas y uno de vino y princesas con platos rosados.
Los jueces como Donato critican el emplatar, recomiendan platos apoyados y añaden limón a cornalitos. Evalúan creaciones como pesto de tomates secos fresco, Zona Sur al ritmo con chorizo y platos sabrosos que dan mono.
Joaquina se queja de zapatos incómodos para cocinar y todos suben al balcón tras finalizar la presentación.