Activistas de Greenpeace irrumpieron esta mañana en el Congreso de la Nación colgándose de las rejas con inodoros, en protesta contra la ley de glaciares y en defensa del cuidado del agua. La policía los detuvo tras pasar la valla, hubo incidentes con la prensa incluyendo un camarógrafo golpeado e internado que ya está bien, y luego los liberaron.
El foco de tensión radica en la ley de glaciares que se discute hoy en el Congreso: ambientalistas exigen conservar recursos estratégicos como el agua dulce, mientras gobernadores de provincias reclaman ampliar la minería y otras actividades económicas. La ley actual protege glaciares y zonas periglaciares como bienes públicos, pero carece de un inventario actualizado de estos cuerpos de hielo y áreas cercanas.
El proyecto de ley aclaratoria busca dar mayor potestad a las provincias para definir zonas periglaciares y permitir explotación económica, especialmente minería en San Juan, Mendoza, Catamarca, Jujuy, Salta y Santa Cruz, además de turismo. Sin inventario preciso, las protecciones se extienden indefinidamente frenando el desarrollo.
La discusión en el recinto sigue generándose revuelo, con Patricia Bullrich participando previamente en el debate relacionado.