La gestión de los incendios en España presenta un complejo entramado político-administrativo. Las comunidades autónomas son las responsables primarias de la prevención y gestión forestal, mientras que el Estado provee medios nacionales en caso de ser solicitados y declarados niveles de alerta altos (nivel 3).
Se critica que algunas comunidades autónomas, por intereses políticos, no declaren el nivel 3 de alerta para evitar la intervención estatal. En el caso del incendio de Madrid, se solicitó el nivel 3 al Estado, gobernado por el Partido Socialista, mientras la comunidad es del Partido Popular. Sin embargo, en otras ocasiones, se ha declarado solo nivel 2, limitando la ayuda.