Los incendios forestales en España afectan principalmente a tres comunidades autónomas: Madrid, Castilla y León (provincia de Ávila) y Castilla-La Mancha (provincia de Toledo). La Comunidad de Madrid, al ser la capital, es una de las más damnificadas. En Ávila se han quemado 50.000 hectáreas, equivalentes a unas 90.000 campos de fútbol.
Estas zonas, además de su valor ecológico con vegetación única en la península ibérica como castañares, son destinos turísticos importantes. La ciudad de Ávila es conocida por su muralla, y Toledo es un lugar de gran belleza. La recuperación de esta vegetación, de quemarse, tardaría muchos años.