Los incendios forestales en España y Francia se han convertido en los más devastadores registrados en ambos países. A pesar de los esfuerzos de extinción, el tiempo apremia ante la llegada de una nueva ola de calor que afectará al sur de Europa.
Cientos de miles de personas han sido evacuadas en ambos países. En la región francesa de Gironda, el fuego ha arrasado una superficie cuatro veces mayor que la de París. Miles de bomberos, con apoyo internacional, combaten las llamas.
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, responsabilizó directamente al calentamiento global por la gravedad de la crisis, advirtiendo que la emergencia climática eleva exponencialmente la expansión de los incendios. Se espera que las próximas horas sean decisivas para controlar el fuego antes de que las condiciones meteorológicas empeoren.