Para quienes trabajan muchas horas sentados, ya sea en la oficina o en casa, existen ejercicios de pausas activas que pueden realizarse en interrupciones cortas de la jornada laboral.
Estos ejercicios, de cinco minutos o menos, ayudan a aliviar el estrés, la tensión y mejorar la postura, previniendo y aliviando dolores musculares en cuello y espalda. Es importante realizarlos con movimientos lentos y amplios.
Se recomienda hacerlos al menos tres veces al día. Realizar estos movimientos ayuda a fortalecer los músculos que mantienen la espalda recta y mejora la respiración, que a menudo se ve afectada por el encorvamiento prolongado.