Se exploran los beneficios del ajo y la cebolla para combatir el resfrío, destacando sus compuestos azufrados con propiedades descongestivas.
Se recomienda machacar el ajo y dejarlo reposar unos minutos antes de cocinarlo para permitir que sus compuestos azufrados se liberen y actúen como descongestivos. Lo mismo aplica para la cebolla, sugiriendo su uso en sopas o incluso cruda en ensaladas. Se menciona la existencia del té de ajo como una opción menos común pero existente.