La licenciada Micaela Olivares explica los antojos dulces que aparecen por la tarde, asociándolos a momentos de relajación post-estrés laboral o a "hambre emocional" más que a hambre real. Menciona que la elección suele ser por galletitas o chocolates, que liberan dopamina, generando placer.
Se aborda el problema de los "picoteos no registrados", que ocurren mientras se realizan otras actividades y no se contabilizan, contribuyendo al consumo excesivo. Se señala que estos antojos pueden tener raíces emocionales, hormonales o ser consecuencia de dietas restrictivas.
Se introduce el concepto de resistencia a la insulina, donde la "llave" (insulina) tiene dificultad para abrir las "puertas" de las células, impidiendo el paso de carbohidratos para energía y dificultando la quema de grasa corporal. Esto puede llevar a un aumento de la grasa abdominal y a la dificultad para descender de peso.