La migraña es una de las principales causas de discapacidad a nivel global, especialmente en mujeres. Si bien el tratamiento farmacológico es fundamental, se ha demostrado que la alimentación puede actuar como un disparador de migrañas en personas sensibles.
Se recomienda un cambio en el estilo de vida que incluye buen descanso, hidratación adecuada, actividad física de bajo impacto, manejo del estrés y control de ciertos alimentos. Estos alimentos, ricos en tiraminas, glutamato monosódico, nitratos, nitritos e histaminas, pueden generar hipersensibilidad en el cerebro de quienes sufren de migraña.
Algunos alimentos que podrían actuar como gatillos son: bananas, tomates, cítricos, paltas, frutos secos, vegetales verdes (crudos), fermentos (yogur, chucrut, kimchi). Es importante consultar a un profesional de la salud y un nutricionista para personalizar el tratamiento, ya que la nutrición no es universal y la bioindividualidad del paciente es indispensable.