Ante la caída del consumo de carne vacuna, el pollo y el cerdo se presentan como alternativas más económicas. Los precios de estos productos se han mantenido relativamente estables desde principios de año, con algunas fluctuaciones menores.
Los carniceros observan una venta fluida de estos productos, incluso destacando la implementación de nuevos cortes de cerdo y ofertas en patas de pollo. Se resalta que estas opciones son más accesibles para el bolsillo de los consumidores en el contexto actual.