Un vecino relata su experiencia de vivir en el barrio La Matera durante 20 años, describiendo un contexto de constante desesperación marcado por el hambre y el frío. Menciona la pérdida de amigos, algunos por enfermedad, otros por consumo y uno que se suicidó.
Él mismo admite haber tenido problemas de consumo y haber recurrido a cometer delitos, como robar celulares en la calle para poder consumir.