El 7.8% de la población mundial, es decir 645 millones de personas, sufrió hambre en 2025, una cifra que podría agravarse por la guerra en Medio Oriente y el cambio climático, según un informe de la ONU.
La situación es especialmente crítica en África, donde el 20% de la población sufre carencia crónica de calorías. La crisis económica post-COVID y los conflictos bélicos han reducido la ayuda destinada a paliar la desnutrición y las enfermedades.
La ONU proyecta que para 2030, entre 510 y 520 millones de personas estarían desnutridas, lo que representa más de la mitad de la población de África. El objetivo de eliminar el hambre para 2030 se perfila como inalcanzable.