El Museo del OVNI en Victoria presenta evidencias de encuentros cercanos con fenómenos aéreos no identificados, incluyendo el impactante caso de Modesto Colman (Cota Coleman) en octubre de 1992.
Colman, un hombre de campo, relató haber visto una flotilla de cinco objetos descender cerca de una laguna. Uno de ellos explotó, dejando residuos que fueron recogidos por la Fuerza Aérea. Al acercarse al objeto principal, tres seres bajaron y comenzaron a trotar alrededor. Colman intentó defenderse con un facón, pero los seres le lanzaron rayos, quemando su camisa y dejándole marcas. Posteriormente, quedó ciego por diez días, sordo y con quemaduras en la cara, siendo hospitalizado al día siguiente.