Los precios de la carne vacuna se mantienen firmes debido a la escasez de oferta en el mercado, a pesar de la caída en el consumo. En contraste, los precios del pollo y el cerdo se han mantenido estables e incluso con ofertas atractivas para los consumidores.
Los carniceros explican que la baja entrada de hacienda al mercado y la demanda sostenida de cortes especiales mantienen los precios de la carne vacuna. Sin embargo, las ofertas en cortes como pata muslo, suprema y pechito de cerdo buscan atraer a los consumidores.
Se destaca la diferencia de precios entre la carne vacuna y el cerdo y pollo. Por ejemplo, el kilo de bife ancho de ternera cuesta 14.500 pesos, mientras que dos kilos de costillita de cerdo valen 13.000 pesos. Las milanesas de pollo son significativamente más económicas que las de ternera.