El consumo de carne de vacuno en Argentina ha caído a mínimos históricos, según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes. En junio, el consumo per cápita fue de 47 kilos anuales, un 8,2% menos que el año anterior y el registro más bajo desde el año 2000.
El abastecimiento de carne de res al mercado doméstico experimentó una caída interanual del 11,5% en el primer semestre, atribuida principalmente a la pérdida del poder adquisitivo de los hogares y al aumento del precio relativo de la carne vacuna.