El consumo de carne vacuna en Argentina experimentó una baja del 11,5% en el primer semestre de 2016 en comparación con el mismo período del año anterior, alcanzando el nivel más bajo en 30 años. Esta disminución se atribuye a la pérdida de poder adquisitivo y al aumento de precios.
El costo de la carne vacuna se incrementó un 53.6% en el último año, superando el índice de inflación general del 33.5%. La cámara que nuclea el sector industrial cárnico confirmó esta tendencia descendente en la producción y el consumo.