Se presenta el caso de Alfredo, quien superó una difícil situación económica y restauró su matrimonio gracias a la fe y la guía divina.
Antes de su transformación, Alfredo y su esposa enfrentaban deudas, nerviosismo y discusiones constantes. Hoy, tienen su propio negocio, cuatro autos, se han ido de vacaciones y, lo más importante, son felices.
Se enfatiza que la dirección proviene de Dios y se invita a la audiencia a las reuniones de los lunes en la Catedral de Morón para recibir orientación y establecer un pacto con Dios.