Marcela relata su experiencia de superación de abusos, ataques de pánico, insomnio crónico, depresión y adicciones a través de la fe en la Iglesia Universal.
Afirma haber encontrado paz y liberación de sus tormentos espirituales y vicios gracias a la práctica de la fe y al uso del "agua viva" que se ofrece en la iglesia.
Su testimonio busca inspirar a otros a buscar ayuda y encontrar la sanación y la tranquilidad que ella experimentó.