El Dr. Suárez relata su experiencia personal sobre la importancia de la fe desde la infancia, compartiendo anécdotas de su niñez y su acceso a la educación. A pesar de ser considerado inteligente, tuvo que esperar para iniciar la escuela primaria, lo que le dio tiempo para leer la Biblia.
Describe cómo, a pesar de las burlas y agresiones verbales que recibía por ser creyente, se aferraba a su fe y a las enseñanzas de su pastor, quien les indicaba que debían sufrir por amor a Jesús. Menciona el pasaje de Hechos 16-31 ("Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo tú y tu casa") como fundamental en su salvación y la de su familia.