Se informa sobre una drástica caída en las ventas de pan y productos de repostería, atribuida a la combinación de inflación y recesión. Las ventas de pan han disminuido un 60%, mientras que la caída en facturas y repostería es aún más pronunciada, alcanzando el 85%.
Se menciona que incluso el consumo de productos asociados a momentos festivos, como la merienda para ver partidos de fútbol, se ha visto afectado. La frase "no hay plata" se repite como un eco de la situación económica actual.