El sector textil atraviesa una crisis, con comercios de indumentaria anticipando liquidaciones de hasta el 50%. La caída en las ventas se atribuye a la competencia de indumentaria importada y de contrabando, así como al creciente gasto de los consumidores en aplicaciones y plataformas de e-commerce.
Las pymes textiles se ven especialmente afectadas por esta situación, que se agrava con la proliferación de aplicaciones chinas y la preferencia de los consumidores por compras online. Esto genera el cierre de comercios tradicionales y una reconfiguración del mercado de la indumentaria.