Javier Milei expone su visión sobre la situación económica, afirmando que la inflación se está reduciendo drásticamente, llegando a un nivel diario de 1.5%. Argumenta que esta baja es un logro significativo que economistas críticos no quieren reconocer, y que se suma a la corrección de desequilibrios monetarios que, de no haberse abordado, habrían llevado la inflación a un nivel del 15.000%.
Critica la estructura del Banco Central, específicamente la carta orgánica de 2012, por considerarla una "declaración de ignorancia" al asignar múltiples objetivos a la política monetaria. Sostiene que esto genera incertidumbre y ahuyenta a inversores internacionales.
Milei enfatiza la necesidad de una reforma profunda, comenzando por modificar el artículo 3 de la carta orgánica, para que el Banco Central se concentre en un solo objetivo: la estabilidad monetaria. Considera que la emisión descontrolada para financiar el déficit fiscal ha sido perjudicial para los argentinos.