El presidente iraní, Masoud Peseskian, criticó la política exterior de Estados Unidos, comparándola con su actuación como anfitrión del Mundial de Fútbol.
Peseskian acusó a EE.UU. de infringir normas, intimidar rivales y hacer trampas, calificando su accionar como un "manual de estrategias".
Irán, según Peseskian, rechaza estos "juegos" y defenderá firmemente sus derechos, haciendo un paralelismo entre la situación geopolítica y las maniobras en el mundial.