Se cubrieron los funerales del líder supremo de Irán, Ali Khamenei, que se extendieron por varios días y culminaron con su entierro en la ciudad de Mashad. Las ceremonias contaron con la presencia de la plana mayor del régimen y tres de sus hijos.
Se especuló sobre la ausencia del hijo de Khamenei, Mojtaba, quien se perfila como su sucesor, y se mencionó la posibilidad de que la Guardia Revolucionaria le haya impedido asistir por temor a un ataque israelí. La presencia de Mojtaba en las negociaciones con Estados Unidos también fue un punto de análisis.
Durante los funerales, se observaron cánticos anti-Israel y anti-Estados Unidos, como "matemos a Netanyahu" y "muerte a Estados Unidos". Se interpretó que la Guardia Revolucionaria se encuentra empoderada, lo que representa una "mala noticia para el mundo" por el posible aumento del financiamiento al terrorismo.