Se continúa con la preparación de los ravioles, estirando la masa con la ayuda de una máquina para lograr el grosor adecuado. Se enfatiza que el relleno ya está cocido, lo que elimina la necesidad de agregar huevo crudo.
Se destaca que la masa y el relleno están listos para el armado de los ravioles. La cocción previa de los ingredientes del relleno asegura un producto final seguro y sabroso, listo para ser cocinado.