Soledad Andreani detalla sus compras en la ferretería y su interacción con los supuestos albañiles que trabajaban en su casa.
Andreani consultó con los albañiles sobre los materiales de construcción que necesitaba, como cemento, arena y mezcla, y los precios de los mismos. La conversación se centró en las compras y otros materiales que ella consideraba llevar.
Se observa que Andreani, mientras hablaba por teléfono con los albañiles, consultaba con Barrelier, quien se mantenía en el auto, asintiendo a sus decisiones sobre las compras.