Se revela que Soledad Andreani y Barrelier acudieron a una ferretería para comprar materiales de construcción, incluyendo un cerrucho.
Andreani, quien estaba realizando refacciones en su casa, compró 15 bultos de material (arena, cal, cemento) y un cerrucho. La excusa para adquirir esta herramienta fue la necesidad de cortar madera para arreglar una puerta.
La ferretera que atendió a Andreani describió la compra y mencionó que preguntaban por diversos objetos, destacando el cerrucho como un elemento particular.