Se actualiza el impactante caso de Agostina, donde se han dictado prisiones preventivas para Claudio Barrelier, Soledad Andreani y Osvaldo Faceta, implicados en el crimen.
El fiscal ha declarado a Barrelier sospechoso oficial, mientras que Andreani y Faceta también enfrentan detención. La narrativa del caso se centra en la brutalidad del acto y las presuntas acciones de encubrimiento por parte de Andreani.
Se menciona la posibilidad de que la investigación sobre una red de prostitución en el bar "Guachita" sea derivada a otro juzgado, a pesar de las sospechas de que menores podrían haber estado involucrados.
La madre de Agostina expresó su dolor y la dificultad para dormir, exigiendo perpetua para los culpables y lamentando la pérdida irreparable de su hija, a quien describe como víctima de mentiras y crueldad.
Se cuestiona la lentitud de la justicia y la posibilidad de que los delitos prescriban, dejando impunes a los agresores, como en el caso del padrastro prófugo mencionado anteriormente.