Una mujer, que vende pañuelos, guantes y bufandas para complementar sus ingresos, relató su difícil situación económica. Explicó que la obra social de los pensionados no cubre sus necesidades de salud, dejándola desamparada con las recetas médicas.
La mujer detalló que compra mercadería para revender y así generar ingresos, ya que la pensión no le alcanza para cubrir los gastos básicos. La situación se agrava al tener que mantener a sus hijos, quienes no siempre pueden asistir a la escuela debido a la falta de recursos.
A pesar de las dificultades, la mujer se muestra resiliente y busca formas de salir adelante, aunque reconoce que llegar a fin de mes es una lucha constante y que lujos como comer una milanesa napolitana o un asado son inalcanzables.