Se describe la economía de subsistencia de las comunidades, donde la artesanía representa una fuente de trabajo diario. La dieta se basa principalmente en arroz y fideos, sin consumo de carne, debido a la escasez de recursos.
La falta de negocios cercanos en la comunidad contrasta con la facilidad de acceso a provisiones en la ciudad. Los habitantes expresan su frustración ante la indiferencia de las autoridades, quienes, a pesar de conocer su situación, no brindan soluciones concretas. Se subraya el sentimiento de no ser reconocidos como los habitantes originarios de la zona.