Brigadistas brasileños se retiran de la zona de desastre en Venezuela tras 11 días de búsqueda. Los perros detectores de vida no arrojaron resultados positivos en el sector.
Familias de las víctimas continúan esperando noticias, con carpas instaladas cerca de los edificios derrumbados. Una madre relata la angustia de no saber nada de su hijo de cinco años y su pareja, y expresa la necesidad de maquinaria pesada para remover escombros.
La situación sanitaria es preocupante, con riesgo de brotes de enfermedades. La gente revuelve los escombros con picos, buscando objetos de valor o pertenencias.
El periodista Adrián Saloni describe la escena como "tierra de nadie", con rescatistas, ejército y voluntarios trabajando en la inmensa montaña de escombros. El acceso a La Guaira se ha vuelto menos restringido, permitiendo la entrada y salida de ayuda.