El corresponsal Federico Juanto informa sobre la crucial necesidad de ayuda psicológica para los damnificados del terremoto en Venezuela, así como para los voluntarios que han sido testigos de escenas traumáticas. A pesar de las condiciones adversas, como la lluvia que dificulta las labores, los equipos de rescate continúan trabajando incansablemente.
Se destaca la labor de la iglesia y la resiliencia de la comunidad, que busca apoyo espiritual y emocional. Los voluntarios, a menudo jóvenes, realizan un esfuerzo sobrehumano, enfrentando imágenes impactantes y durmiendo pocas horas, movidos por la urgencia de salvar vidas.
La solidaridad es fundamental, pero la magnitud de la tragedia y las secuelas psicológicas representan un desafío inmenso para la recuperación del país.