Vladimir Putin, por primera vez desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania, admitió públicamente problemas en el frente y en Rusia. Esto ocurre mientras Ucrania continúa realizando ataques con drones a gran distancia, incluso en refinerías en el sur de Rusia.
Putin también reiteró sus amenazas sobre el uso de armas nucleares, generando alarma en Europa. El reconocimiento de las dificultades económicas y militares en Rusia marca un punto de inflexión en el conflicto.