Un feroz ataque ruso sobre Kiev ha dejado decenas de muertos y heridos, calificándolo como el más intenso en lo que va de la guerra. El presidente ucraniano, Zelensky, ha reiterado sus pedidos de ayuda a Europa y Estados Unidos ante la escalada de violencia.
Este ataque se produce en un momento crucial, donde Ucrania avanza en su posible incorporación a la Unión Europea, un proceso que podría generar tensiones adicionales con Rusia, a pesar de que el conflicto principal de Moscú se centró inicialmente en la OTAN. Mientras Zelensky busca reanudar las negociaciones de paz, la situación sobre el terreno se torna cada vez más compleja.
Un informe reciente del Centro de Estrategias de Estudios Internacionales de EE.UU. estima que entre rusos y ucranianos ya suman dos millones de muertos y heridos en estos cuatro años de guerra.