Rusia lanzó un masivo ataque con misiles y drones sobre Kiev y otras ciudades de Ucrania, dejando un saldo de 23 muertos y decenas de heridos.
Las imágenes de seguridad de un natatorio en Zaporiyia muestran el impacto de un misil ruso mientras personas realizaban actividad física. Este ataque se produce tras días de bombardeos de menor intensidad, lo que había generado sospechas de que Rusia estaba acumulando armamento para un gran golpe.