Rusia lanzó un brutal ataque con drones y misiles sobre Kiev, dejando 25 muertos y más de 90 heridos. Se registraron 74 misiles, 496 drones y 130 edificios dañados. Este es uno de los ataques más fuertes sobre la capital ucraniana en los 5 años de guerra.
El Kremlin afirma haber avanzado en la región de Lugansk, pero Ucrania lo desmiente. La comunidad internacional, especialmente Estados Unidos y Europa, se muestra impotente para mediar en un proceso de negociación que detenga la escalada del conflicto.